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En este punto, ya sabemos que las redes de computadoras pueden clasificarse de distintas maneras. En esta clase, exploraremos dos formas adicionales de clasificarlas:
Cuando utilizamos cualquier servicio en línea, como consultar nuestro correo electrónico, escuchar música en Spotify, navegar por Internet, compartir archivos, o disfrutar de una película en Netflix, siempre participa un elemento principal: el dispositivo final. ¿Qué son los dispositivos finales?, hablaremos de ellos más adelante, pero en términos simples, son los puntos de origen y destino de la información. Algunos ejemplos comunes incluyen:
Las redes Cliente-Servidor se caracterizan por dividir a los dispositivos finales en dos roles principales:
Tenemos a 2 computadoras y 1 servidor, los clientes son los que realizan consultas al servidor, mientras que el servidor se encarga de responder a dichas solicitudes. Por ejemplo: la «PC_A» podría solicitar una página web, mientras que la «PC_B» podría solicitar descarga de archivos. Obviamente los servicios requeridos no se limitan a esos 2 ejemplos, los clientes podrían solicitar servicios de correo electrónico, servicios de video, escuchar una canción, servicios de juegos en línea, en fin, una gama diversa de servicios. En este tipo de redes el servidor tiene un rol pasivo al inicio de la comunicación, debido a que espera las solicitudes de los clientes y, una vez recibidas, responde proporcionando los datos o servicios solicitados. Por otro lado, los clientes tienen un rol activo ya que son quienes inician la comunicación.
Algo a mencionar, es que puede existir comunicación entre las 2 computadoras PC_A y PC_B, puede existir comunicación entre clientes en una red, pero lo normal es la comunicación Cliente-Servidor. Cuando trabajen en una red empresarial, la mayoría de los datos que circularán en su red van a ser fruto de la comunicación entre clientes y servidores.
Nota: En este curso no nos enfocamos en el análisis del funcionamiento interno de los servidores, sino más bien en las redes de computadoras que permiten enviar los datos entre clientes, y entre clientes y servidores.
El modelo Cliente-Servidor es ampliamente utilizado debido a sus numerosas ventajas, pero también tiene algunos desafíos que vale la pena conocer. A continuación, exploremos tanto los beneficios como las desventajas de este tipo de red.
El primero que podemos mencionar es la Seguridad centralizada: Al concentrar los servicios en unos pocos dispositivos (los servidores), es más sencillo proteger la información y garantizar la seguridad. Esto permite que los administradores se enfoquen en proteger específicamente estos dispositivos, reduciendo el riesgo de ataques o pérdidas de datos.
También tenemos el beneficio de la Escalabilidad: Esta es una característica que permite tener crecimiento a futuro. En este contexto, las redes Cliente-Servidor son altamente escalables, lo que significa que pueden crecer con el tiempo. Por ejemplo, si el servidor comienza a recibir más solicitudes, es posible añadir más memoria, capacidad de almacenamiento o procesamiento para manejar la demanda. Este enfoque es mucho más eficiente que depender de computadoras que en su gran mayoría presentan recursos limitados.
Por el otro lado tenemos a la principal desventaja que es el Elevado costo inicial: Implementar este modelo requiere dispositivos especializados, como servidores de alto rendimiento, lo cual puede ser costoso. Además, es necesario invertir en licencias de software de servidor, y en equipos de red que permitan una comunicación eficiente con dichos dispositivos. Otra desventaja es que se Requiere conocimientos especializados: La configuración y el mantenimiento de un servidor no son tareas sencillas. Se necesita personal capacitado para implementar, gestionar y solucionar problemas en los servidores y servicios asociados.