Cuando abrimos una página web alojada en un servidor en otro continente, los datos que pedimos y los que recibimos atraviesan decenas de dispositivos intermedios antes de llegar a nuestra pantalla. Detrás de ese viaje hay una capa del modelo de red que se encarga de que cada paquete sepa hacia dónde ir, sin importar cuántas redes o dispositivos tenga que atravesar en el camino. Esa es la capa de Red con el protocolo IPv4.
La capa de Red tiene una misión clara: llevar los datos desde un dispositivo de origen hasta su destino final, sin importar cuántos routers y dispositivos intermedios existan en el trayecto. Para lograrlo se apoya en varias funciones que trabajan en conjunto, y en la clase desarrollaremos cada una con ejemplos concretos para que entiendan por qué se necesitan todas y qué pasaría si alguna fallara.
Entre esas funciones aparecen la encapsulación y desencapsulación, que enlazan la capa de Red con sus capas vecinas, el direccionamiento lógico, que permite identificar de forma única a cada host de la red, y el enrutamiento, que actúa como mapa de navegación para los paquetes. Cómo opera cada una sobre dispositivos reales y cómo se relacionan entre sí es algo que abordaremos durante la clase.
Estudiaremos el protocolo IPv4 a partir de su header, analizando su tamaño mínimo y máximo y revisando qué función cumple cada uno de sus campos. Veremos conceptos como el MTU y el tamaño del paquete, los mecanismos de fragmentación, el Time To Live que evita los bucles infinitos en la red, y los números de protocolo que indican qué tipo de tráfico transporta cada paquete.
Pero la teoría sola no alcanza para fijar los conceptos. Por eso utilizaremos Wireshark para capturar tráfico real (Tráfico de Spotify) y aplicaremos filtros que nos permitan aislar la conversación entre dos dispositivos específicos, observando el header IPv4 campo por campo en una comunicación real. Verán cómo se traduce cada concepto teórico en bits concretos viajando por la red en ese mismo momento.
Para cerrar la clase analizaremos tres características que explican por qué IPv4 se diseñó como se diseñó y por qué sigue siendo el protocolo más utilizado en Internet. Estas características tienen consecuencias directas en cómo se comporta el tráfico que viaja por la red y en qué tareas quedan delegadas a otras capas o a otros protocolos.
Hablamos del comportamiento connectionless, del paradigma best-effort y de la independencia respecto al medio físico. Cada una de estas características tiene una razón de diseño que vale la pena entender, sobre todo porque marca diferencias claves con otros protocolos que analizaremos como IPv6.
Si quieres entender de raíz cómo los datos viajan de un punto a otro en una red de computadoras, accede a la clase de Introducción a la capa de Red y al protocolo IPv4 donde combinamos la teoría del header IPv4 con captura real de tráfico en Wireshark para que veas el protocolo en acción. ¿Qué esperas? ¡Suscríbete!
La capa de Red se encarga de que los datos lleguen desde su origen hasta su destino atravesando todos los dispositivos intermedios necesarios. Para lograrlo combina varias funciones como el direccionamiento lógico y el enrutamiento. Cómo trabajan estas funciones en conjunto y qué rol cumple cada una lo desarrollamos a detalle durante la lección.
El header IPv4 transporta toda la información que los routers necesitan para tomar decisiones sobre cada paquete: direcciones de origen y destino, control de fragmentación, Time To Live, número de protocolo, entre otros. Qué representa cada campo y cómo se ve sobre tráfico real en Wireshark es lo que analizamos paso a paso en la clase.
Significa que IPv4 no establece una conexión previa entre los dispositivos antes de enviar datos, y que tampoco garantiza que esos datos lleguen a destino: hace el mejor intento posible pero no se compromete con la entrega. Por qué se diseñó así y qué consecuencias tiene esta decisión sobre el resto de la pila TCP/IP lo discutimos durante la sesión.